¿Cuáles son los síntomas de la artrosis?

¿Tiene dolor? ¿En qué articulación? ¿Cuándo empezó? ¿Es continuo o sólo lo siente en algunos momentos del día? ¿Empieza de repente o va aumentando? ¿Aparece al subir escaleras? ¿En qué otras actividades le duele? ¿Mejora con el reposo? ¿Tiene dolor por la noche? ¿Tiene dificultad para mover la articulación?

Estas son algunas de las preguntas que puede que os haga vuestro médico cuando acudáis a él para ver si lo que tenéis es artrosis. Y la verdad es que también nos dan algunas pistas sobre los principales síntomas de esta enfermedad:

     1-  Dolor en la articulación:

El principal síntoma de la artrosis es el dolor. Al mover la articulación el cuerpo nos avisa de que algo no funciona como debiera, y lo hace causando dolor. Acciones que hacemos diariamente y de forma mecánica como levantarnos de la cama, abrir el bote de mermelada o caminar, ahora nos provocan dolor. Y eso es debido a que comportan el movimiento de distintas articulaciones como son las rodillas, las manos o las caderas.

     2-  Pérdida de movilidad:

Otra de las características de la artrosis es la rigidez que el paciente siente en las articulaciones al despertarse (normalmente es menor a 30 minutos), o tras haber estado sentado durante un largo periodo de tiempo, y que provoca que nos cueste más mover la articulación afectada.

     3-  Inflamación:

Un fenómeno relacionado con la artrosis es la hinchazón. Esta enfermedad va ligada a un proceso inflamatorio, o lo que es lo mismo, el paciente puede apreciar como se le hincha la rodilla, las manos o la articulación que tenga afectada, llegando a entumecerse la zona con las molestias que ello comporta.

     4-  Crujidos:

Las articulaciones son estructuras que permiten la conexión entre dos extremos de huesos. Cuando estas articulaciones están dañadas, es posible que el paciente tenga una sensación de roce, o incluso un crujido doloroso cuando realiza movimientos.

     5-  Deformidad:

La deformidad de los dedos de las manos o de las rodillas, por ejemplo, son otro posible síntoma de artrosis. Así, el paciente ve que los dedos no están del todo alineados o que se ha producido un engrosamiento óseo.

Es importante recordarte que ante todo debes consultar a tu médico de Atención Primaria o especialista para que pueda hacer un diagnóstico preciso de lo que te pasa.

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  • 31 Comentarios en "¿Cuáles son los síntomas de la artrosis?"

    1. OscarLuengo

      ARTROSIS: Mi extraordinaria mejoría
      Existe en el mercado un alimento, especialmente recomendado para los niños pequeños, al que desde que yo lo tomo regularmente le atribuyo el motivo por el que de la artrosis que padezco haya mejorado extraordinariamente. Este alimento posee en su composición una serie de vitaminas, minerales variados, hidratos de carbono, grasas, fibra y muchos otros componentes detallados por el fabricante. Yo no sé a cuál o a cuáles de esos productos se les puede atribuir el mérito de sus efectos curativos o si se debe a la combinación de todos ellos, ni si el mismo resultado se producirá en otras personas. Sí es cierto que en mi caso los resultados han sido sorprendentes e igualmente los experimentados por cuantos han seguido mi consejo.
      Quiero empezar explicando que mi enfermedad había sido diagnosticada hace más de treinta años y que a pesar de seguir todas las indicaciones de los médicos su evolución había llegado a tal extremo que me impedía realizar movimientos tan corrientes y simples como abrocharme los botones, cortar la carne, escribir o dibujar, etc. y que los dolores en la espalda, manos y articulaciones me impedían conciliar el sueño. Para paliar esa situación tenía que tomar continuamente analgésicos, antiinflamatorios y otras medicinas que, según me decían, frenaban el progreso de la enfermedad, considerada invalidante y sin remedio conocido. Pues bien: totalmente por azar y sin ninguna otra intención que la de no desaprovechar la leche en polvo que dejaba de tomar mi nieta y de la que quedaban unos botes de más, comencé a tomarla para mi desayuno. Mi extrañeza fue que al de unas semanas mis dolores se habían atenuado extraordinariamente. Evidentemente yo no sabía por qué motivo. Observé que lo único que había cambiado en mi dieta y costumbres era lo de tomar esa leche. No teniendo dolores, dejé de tomar los analgésicos. También abandoné los antiinflamatorios y poco después lo hice con las demás medicinas. Han pasado ya siete años y casi tengo olvidados los dolores y mis incapacidades. Tampoco he tomado desde entonces ni una sola pastilla contra el dolor ni ningún otro medicamento. Pero eso sí: sigo tomando mi tacita de leche milagrosa en todos mis desayunos. Y para terminar, otro detalle importante que también lo han constatado algunas otras personas: no se me cae ya el pelo y hasta me ha salido más. Vamos que me encuentro mejor que cuando tenía cincuenta años.

      19 mayo, 2014, 0:02

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